Cuando el grajo vuela bajo...
Fecha: Wed, 12 Feb 2003
...pues eso, que hace un frío del carajo.
He visto, granizar, nevar, nevar y llover a la vez, helar, he visto caer algo parecido a granizada de limòn, ni liquido, ni solido; es decir, he visto al frío y a toda su familia, y no me gustan.
Saludos de vuestro amiguete Uanma, que es como me llaman los italianos que le ponen voluntad.
Han pasado tres semanas desde el ùltimo capìtulo de mi diario abierto al pùblico y no hay mucho que contar. Este capìtulo lo escribo màs con la intenciòn de dar sen'ales de vida que porque tenga algo que contar.
Durante estas tres semanas he estado estudiando bioquímica, una asignatura que para mi se ha convertido en la Bestia Negra de la licenciatura. El examen lo hice hace cinco dìas y el resultado fue ...negativo total.
Era oral, el profesor me hizo una pregunta que yo pensaba que me sabìa bien y durante el desarrollo de mi respuesta el profe me interrumpìa constantemente preguntándome detalles que yo no sabìa o haciéndome preguntas que aunque comprendìa el idioma, no entendìa què me estaba preguntando, la segunda pregunta no la sabìa y ahì se acabò "el primer tiempo", asì que Bioquimica 1, Juanma 0.
Bueno confiad en mi asì como yo confio en el Atleti, no me lamento del gol encajado y sòlo pienso en la manera de ganar "el partido".
El siguiente examen lo hago dentro de un mes aproximadamente.
De lo que estoy cada vez màs convencido es que ser estudiante en exámenes es una profesiòn de riesgo y como tal deberìa estar remunerada. El estrès acumulado, la falta de movimiento, el miedo al fracaso, la presiòn y un largo larguììììsimo etcètera hacen que el estudiante en època de exàmenes sea un ser torpe, falto de equilibrio, de defensas, màs vulnerable a todo tipo de accidentes y desgracias varias. y claro, caen como moscas.
Y precisamente caer es lo que hemos hecho algunos de nosotros, os cuento algunos casos:
Caso 1- Una tarde íbamos Miguel y yo andando hacia un supermercado fuera del centro de la ciudad, íbamos deprisa porque faltaba poco para que cerrasen, andábamos por una calle cuesta abajo en la que estabamos solos. Yo iba delante y mi compi iba detràs mía cuando de repente veo que Miguel me adelanta andando a cuatro patas (!!!) pero de una forma curiosa, su movimiento consistìa en mantener el cuerpo paralelo al suelo, a unos 50 cms de altura y manteniendo siempre dos extremidades en el suelo y otras dos hacia arriba.
Mantuvo esta postura el tiempo necesario para adelantarme y despuès aterrizar de espaldas, no sin antes darme una patada en el hìgado con su talòn.
Caso 2- Un dìa Cristina, Miguel y yo volvìamos de un restaurante de carretera que es nuestro comedor los dìas que vamos a la facultad, andábamos por una acera hecha de asfalto y que està en unas condiciones lamentables, andábamos despacio porque despuès de comer es lo que apetece si el frìo no es demasiado canalla. Yo iba charlando con mi compi cuando oìmos justo detràs nuestra un Ay! y a continuaciòn el sonido que hace una moto al deslizarse despuès de una caìda, miramos y estaba Cristina en el suelo en posiciòn de "soy Superman" encima de su portafolios que le habìa servido de patìn. Lo que aun no comprendo es como andando a una velocidad de paseo aterrizara a la misma velocidad del Columbia (cuando aterrizaba)
Caso 3- Salìamos Miguel y yo de la facultad, ìbamos buscando un lugar donde poder estudiar un poco antes de comer, yo andaba mirando al suelo y pensando en molèculas cuando de repente oì una campanada. Pensè que ese reloj estaba adelantado mientras caìa al suelo como un saco de patatas, con los brazos abiertos, con complejo de badajo y viendo como todo a mi alrededor giraba lentamente. Habìa chocado de frente con una escalera de emergencia que està fuera del edificio y que tiene una esquina muy curiosa justo a la altura de mi frente. Ay!
Mientras estaba en el suelo pensando que ya sabìa perfectamente què se siente cuando Tyson te alcanza con un directo a la frente, vino Miguel y mientras colocaba su gorro debajo de mi cabeza, me dijo algo que me hizo recuperar las fuerzas enseguida...
Què se hace cuando ves a alguien tirado en el suelo con un golpe en la cabeza? pues segùn Miguel, le dices: "quieres una Aspirina?", mientras agitas el bote delante de la cara del contusionado.
Claro, el contusionado, ósea yo, se levanta enseguida para meterte el bote por el cu..., y sobre todo cuando vi que las Aspirinas eran efervescentes!
El resultado de las caìdas no pasò de alguna que otra contusiòn, herida o en mi caso chichòn, que nos ha recordado durante algunos dìas que en època de exàmenes no conviene salir de casa.
En fin, suerte que en ninguno de los tres casos hubo testigos sino ya tendrìamos fama de chiquitos porque al levantarte andas igual.
Moraleja: los exámenes no son saludables.
Cuidaos y no os olvidéis de ser felices, que la vida son dos días y uno hay que estudiar.
Besos y abrazos.
...pues eso, que hace un frío del carajo.
He visto, granizar, nevar, nevar y llover a la vez, helar, he visto caer algo parecido a granizada de limòn, ni liquido, ni solido; es decir, he visto al frío y a toda su familia, y no me gustan.
Saludos de vuestro amiguete Uanma, que es como me llaman los italianos que le ponen voluntad.
Han pasado tres semanas desde el ùltimo capìtulo de mi diario abierto al pùblico y no hay mucho que contar. Este capìtulo lo escribo màs con la intenciòn de dar sen'ales de vida que porque tenga algo que contar.
Durante estas tres semanas he estado estudiando bioquímica, una asignatura que para mi se ha convertido en la Bestia Negra de la licenciatura. El examen lo hice hace cinco dìas y el resultado fue ...negativo total.
Era oral, el profesor me hizo una pregunta que yo pensaba que me sabìa bien y durante el desarrollo de mi respuesta el profe me interrumpìa constantemente preguntándome detalles que yo no sabìa o haciéndome preguntas que aunque comprendìa el idioma, no entendìa què me estaba preguntando, la segunda pregunta no la sabìa y ahì se acabò "el primer tiempo", asì que Bioquimica 1, Juanma 0.
Bueno confiad en mi asì como yo confio en el Atleti, no me lamento del gol encajado y sòlo pienso en la manera de ganar "el partido".
El siguiente examen lo hago dentro de un mes aproximadamente.
De lo que estoy cada vez màs convencido es que ser estudiante en exámenes es una profesiòn de riesgo y como tal deberìa estar remunerada. El estrès acumulado, la falta de movimiento, el miedo al fracaso, la presiòn y un largo larguììììsimo etcètera hacen que el estudiante en època de exàmenes sea un ser torpe, falto de equilibrio, de defensas, màs vulnerable a todo tipo de accidentes y desgracias varias. y claro, caen como moscas.
Y precisamente caer es lo que hemos hecho algunos de nosotros, os cuento algunos casos:
Caso 1- Una tarde íbamos Miguel y yo andando hacia un supermercado fuera del centro de la ciudad, íbamos deprisa porque faltaba poco para que cerrasen, andábamos por una calle cuesta abajo en la que estabamos solos. Yo iba delante y mi compi iba detràs mía cuando de repente veo que Miguel me adelanta andando a cuatro patas (!!!) pero de una forma curiosa, su movimiento consistìa en mantener el cuerpo paralelo al suelo, a unos 50 cms de altura y manteniendo siempre dos extremidades en el suelo y otras dos hacia arriba.
Mantuvo esta postura el tiempo necesario para adelantarme y despuès aterrizar de espaldas, no sin antes darme una patada en el hìgado con su talòn.
Caso 2- Un dìa Cristina, Miguel y yo volvìamos de un restaurante de carretera que es nuestro comedor los dìas que vamos a la facultad, andábamos por una acera hecha de asfalto y que està en unas condiciones lamentables, andábamos despacio porque despuès de comer es lo que apetece si el frìo no es demasiado canalla. Yo iba charlando con mi compi cuando oìmos justo detràs nuestra un Ay! y a continuaciòn el sonido que hace una moto al deslizarse despuès de una caìda, miramos y estaba Cristina en el suelo en posiciòn de "soy Superman" encima de su portafolios que le habìa servido de patìn. Lo que aun no comprendo es como andando a una velocidad de paseo aterrizara a la misma velocidad del Columbia (cuando aterrizaba)
Caso 3- Salìamos Miguel y yo de la facultad, ìbamos buscando un lugar donde poder estudiar un poco antes de comer, yo andaba mirando al suelo y pensando en molèculas cuando de repente oì una campanada. Pensè que ese reloj estaba adelantado mientras caìa al suelo como un saco de patatas, con los brazos abiertos, con complejo de badajo y viendo como todo a mi alrededor giraba lentamente. Habìa chocado de frente con una escalera de emergencia que està fuera del edificio y que tiene una esquina muy curiosa justo a la altura de mi frente. Ay!
Mientras estaba en el suelo pensando que ya sabìa perfectamente què se siente cuando Tyson te alcanza con un directo a la frente, vino Miguel y mientras colocaba su gorro debajo de mi cabeza, me dijo algo que me hizo recuperar las fuerzas enseguida...
Què se hace cuando ves a alguien tirado en el suelo con un golpe en la cabeza? pues segùn Miguel, le dices: "quieres una Aspirina?", mientras agitas el bote delante de la cara del contusionado.
Claro, el contusionado, ósea yo, se levanta enseguida para meterte el bote por el cu..., y sobre todo cuando vi que las Aspirinas eran efervescentes!
El resultado de las caìdas no pasò de alguna que otra contusiòn, herida o en mi caso chichòn, que nos ha recordado durante algunos dìas que en època de exàmenes no conviene salir de casa.
En fin, suerte que en ninguno de los tres casos hubo testigos sino ya tendrìamos fama de chiquitos porque al levantarte andas igual.
Moraleja: los exámenes no son saludables.
Cuidaos y no os olvidéis de ser felices, que la vida son dos días y uno hay que estudiar.
Besos y abrazos.
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