SIN TìTULO / Se suspende la Huelga.
Fecha: Tue, 19 Nov 2002
Hola canallas
Este capìtulo se iba a llamar "La visita del pilludo que hacìa judo" pero no lo voy a escribir por dos motivos:
-porque no me contáis nada de vosotros
y sobre todo...
-porque no me apetece.
El guionista, ósea yo, se pone en huelga indefinida.
Ciao
PD: Tù sobre todo sonrìe.
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Wed, 27 Nov 2002
Se suspende la Huelga.
Hola a todos los abonados a esta interserie semanal.
Como veis la huelga se ha suspendido, la razòn es que casi todos habéis pagado màs o menos generosamente la cuota mìnima para recibir los pròximos capìtulos. Gracias por vuestra atenciòn y recordad que para seguir abonados tenéis que dar sen'ales de vida o ir al campo, jeje, y que esta serie se mantiene sin la ayuda de publicidad, bueno hasta hoy porque he pensado que mi principal mecenas, ósea mi padre, merece un pequen'o espacio publicitario, asì que dicho esto ahì va la publicidad de su negocio:
Lencerìa Ojeda
Ya sabéis que por cada compra que hagáis estaréis contribuyendo al mantenimiento de esta serie.
Bueno vamos al tema:
El capìtulo de esta semana se llama:
Epopeya en pompeya
Pompeya era uno de mis objetivos a visitar antes de llegar a Italia, creo que es la excavaciòn arqueològica màs importante de Italia.
El viaje comenzò el sàbado a las 9 de la man'ana, el viernes habìamos tenido fiesta y por supuesto termas hasta las 5 asì que podeis imaginar mi careto.
En el punto de encuentro estaban los compis de viaje: Esme, Clara, Sergio y Vero.... ya estamos todos, a Pompeya!!!
Circular en coche por el sur de Italia es un deporte de riesgo, para ellos el còdigo de circulaciòn es como para nosotros el còdigo de Hammurabi, sabemos que existe pero nadie sabe què dice.
Llegamos a la taquilla y allì empezaron nuestros problemas; entrar costaba 10 euros. Bueno no pasa nada somos gente JASP (ya sabéis, eso de joven aunque sobradamente preparada), bueno no tanto.
Sabìamos que esto iba a pasar, asì que en teorìa deberìamos estar preparados con todo tipo de artiman'as para evadir el tener que pagar pero como en mayor o menor medida somos unos gentuzos, nuestras medidas eran:
Yo: he conseguido un carnet de estudiante de bienes culturales.
Clara: es arqueòloga y tiene el mismo carnet que yo pero conseguido legalmente.
Esme: se le olvidò el carnet, iba con un folio de un curso de algo de historia.
Vero: el carnet pero sin sellar.
Sergo: nada
Y sobre todo tenìamos a Clara, la estrella del equipo, es lo màs parecido a un caballero Jedi, si la escuchas estàs perdido, sea lo que sea que te pida te convencerà.
En nuestra primera intentona y despuès de mucho discutir conseguimos billetes gratis todos menos Sergio (Clara tampoco hace milagros), pero da igual porque èl entrò por otra puerta con mi carnet.
Pompeya es impresionante, me encantò y me dejò con ganas de saber mucho màs sobre la vida de sus habitantes. Està muy bien conservada ya que fue cubierta de cenizas del Vesubio, la ceniza ha conservado hasta los detalles de los cuerpos y puedes ver como estaban vestidos o la expresiòn de sus caras, impresiona.
Despuès de ver un poco de Pompeya llegò la hora de cerrar y literalmente nos acompan'aron hasta la salida (creo que nos veìan las intenciones de quedarnos allì), la compan'ìa la utilizò Clara para convencer al vigilante que nos dejara pasar gratis este jueves a una visita nocturna que vale 24 euros, es cierto, làstima que no podamos ir.
Ya en la calle nuestra prioridad era conseguir un sitio donde dormir, tranquilos ìbamos preparados, llevábamos una tienda de dos plazas..., còmo dormir cinco personas en una tienda de dos? buena pregunta, soluciòn: no se puede. Pero que conste que lo intentamos, hay fotos que lo demuestran.
Tenìamos la esperanza de encontrar un camping donde alquilasen tiendas, pero no alquilaban, la soluciòn era alquilar un bungalow (o como se diga), precio: 56 euros entre cinco personas, muy caro para un estudiante a fin de mes, soluciòn: Clara.
Le soltamos la correa y al ataque, pobre conserje, en diez minutos le rebajò 16 euros y seguìa insistiendo, se enfadò con nosotros porque aceptamos por 40. Muy profesional.
Al entrar en la habitaciòn, lo primero que hicimos fue probar la tienda en la que tendrìamos que haber dormido si el camping no hubiese tenido bungalows. Montamos la tienda encima de una cama y preparamos la càmara para inmortalizar el momento, por cierto que la foto nos costò hacerla. No sòlo el hecho de meternos cinco en una tienda de dos, sino ademàs el hecho de darle al botoncito de la càmara y meterte corriendo de cabeza en la tienda a presiòn pisando a todos tus amigos y conseguir darte la vuelta para salir en la foto. Imaginaos nuestras caras en la primera foto cuando despuès de estar durante 30 segundos casi sin poder respirar y manteniendo a toda costa la "cara de foto", nos dimos cuenta que nadie le habìa dado al botoncito de disparo automàtico, al final lo conseguimos.
Al dìa siguiente màs de lo mismo, regateo en las entradas, visita a Pompeya y viaje contrarreloj a Herculano, la otra ciudad enterrada por el Vesubio, màs regateo y entrada gratis a Herculano tambièn.
En fin, el fin de semana arqueològico ha sido muy instructivo.
Finalizo el capìtulo con un boletìn informativo:
El 19 de Dic. me teneis en Espan'a otra vez, estarè molestando allì hasta el 8 de Enero.
Nos vemos en tres semanas, hasta entonces... besos.
Hola canallas
Este capìtulo se iba a llamar "La visita del pilludo que hacìa judo" pero no lo voy a escribir por dos motivos:
-porque no me contáis nada de vosotros
y sobre todo...
-porque no me apetece.
El guionista, ósea yo, se pone en huelga indefinida.
Ciao
PD: Tù sobre todo sonrìe.
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Wed, 27 Nov 2002
Se suspende la Huelga.
Hola a todos los abonados a esta interserie semanal.
Como veis la huelga se ha suspendido, la razòn es que casi todos habéis pagado màs o menos generosamente la cuota mìnima para recibir los pròximos capìtulos. Gracias por vuestra atenciòn y recordad que para seguir abonados tenéis que dar sen'ales de vida o ir al campo, jeje, y que esta serie se mantiene sin la ayuda de publicidad, bueno hasta hoy porque he pensado que mi principal mecenas, ósea mi padre, merece un pequen'o espacio publicitario, asì que dicho esto ahì va la publicidad de su negocio:
Lencerìa Ojeda
Ya sabéis que por cada compra que hagáis estaréis contribuyendo al mantenimiento de esta serie.
Bueno vamos al tema:
El capìtulo de esta semana se llama:
Epopeya en pompeya
Pompeya era uno de mis objetivos a visitar antes de llegar a Italia, creo que es la excavaciòn arqueològica màs importante de Italia.
El viaje comenzò el sàbado a las 9 de la man'ana, el viernes habìamos tenido fiesta y por supuesto termas hasta las 5 asì que podeis imaginar mi careto.
En el punto de encuentro estaban los compis de viaje: Esme, Clara, Sergio y Vero.... ya estamos todos, a Pompeya!!!
Circular en coche por el sur de Italia es un deporte de riesgo, para ellos el còdigo de circulaciòn es como para nosotros el còdigo de Hammurabi, sabemos que existe pero nadie sabe què dice.
Llegamos a la taquilla y allì empezaron nuestros problemas; entrar costaba 10 euros. Bueno no pasa nada somos gente JASP (ya sabéis, eso de joven aunque sobradamente preparada), bueno no tanto.
Sabìamos que esto iba a pasar, asì que en teorìa deberìamos estar preparados con todo tipo de artiman'as para evadir el tener que pagar pero como en mayor o menor medida somos unos gentuzos, nuestras medidas eran:
Yo: he conseguido un carnet de estudiante de bienes culturales.
Clara: es arqueòloga y tiene el mismo carnet que yo pero conseguido legalmente.
Esme: se le olvidò el carnet, iba con un folio de un curso de algo de historia.
Vero: el carnet pero sin sellar.
Sergo: nada
Y sobre todo tenìamos a Clara, la estrella del equipo, es lo màs parecido a un caballero Jedi, si la escuchas estàs perdido, sea lo que sea que te pida te convencerà.
En nuestra primera intentona y despuès de mucho discutir conseguimos billetes gratis todos menos Sergio (Clara tampoco hace milagros), pero da igual porque èl entrò por otra puerta con mi carnet.
Pompeya es impresionante, me encantò y me dejò con ganas de saber mucho màs sobre la vida de sus habitantes. Està muy bien conservada ya que fue cubierta de cenizas del Vesubio, la ceniza ha conservado hasta los detalles de los cuerpos y puedes ver como estaban vestidos o la expresiòn de sus caras, impresiona.
Despuès de ver un poco de Pompeya llegò la hora de cerrar y literalmente nos acompan'aron hasta la salida (creo que nos veìan las intenciones de quedarnos allì), la compan'ìa la utilizò Clara para convencer al vigilante que nos dejara pasar gratis este jueves a una visita nocturna que vale 24 euros, es cierto, làstima que no podamos ir.
Ya en la calle nuestra prioridad era conseguir un sitio donde dormir, tranquilos ìbamos preparados, llevábamos una tienda de dos plazas..., còmo dormir cinco personas en una tienda de dos? buena pregunta, soluciòn: no se puede. Pero que conste que lo intentamos, hay fotos que lo demuestran.
Tenìamos la esperanza de encontrar un camping donde alquilasen tiendas, pero no alquilaban, la soluciòn era alquilar un bungalow (o como se diga), precio: 56 euros entre cinco personas, muy caro para un estudiante a fin de mes, soluciòn: Clara.
Le soltamos la correa y al ataque, pobre conserje, en diez minutos le rebajò 16 euros y seguìa insistiendo, se enfadò con nosotros porque aceptamos por 40. Muy profesional.
Al entrar en la habitaciòn, lo primero que hicimos fue probar la tienda en la que tendrìamos que haber dormido si el camping no hubiese tenido bungalows. Montamos la tienda encima de una cama y preparamos la càmara para inmortalizar el momento, por cierto que la foto nos costò hacerla. No sòlo el hecho de meternos cinco en una tienda de dos, sino ademàs el hecho de darle al botoncito de la càmara y meterte corriendo de cabeza en la tienda a presiòn pisando a todos tus amigos y conseguir darte la vuelta para salir en la foto. Imaginaos nuestras caras en la primera foto cuando despuès de estar durante 30 segundos casi sin poder respirar y manteniendo a toda costa la "cara de foto", nos dimos cuenta que nadie le habìa dado al botoncito de disparo automàtico, al final lo conseguimos.
Al dìa siguiente màs de lo mismo, regateo en las entradas, visita a Pompeya y viaje contrarreloj a Herculano, la otra ciudad enterrada por el Vesubio, màs regateo y entrada gratis a Herculano tambièn.
En fin, el fin de semana arqueològico ha sido muy instructivo.
Finalizo el capìtulo con un boletìn informativo:
El 19 de Dic. me teneis en Espan'a otra vez, estarè molestando allì hasta el 8 de Enero.
Nos vemos en tres semanas, hasta entonces... besos.
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