A por la cuarta
Saludos desde mi recién estrenada cuarta década.
Recuerdo cuando era un pequeñajo q iba al colegio, con mi mochilón lleno de libros, camino del General Castaños, colegio público y una de las cunas del gentucismo algecireño. Durante ese camino repetitivo que hacía cuatro veces al día pensaba en muchas cosas: que no había hecho los deberes, que el castigo que me había mandado Doña María de copiar cien veces "Mañana traeré hecho los deberes y no me portaré mal en clase" sólo la había copiado 85, "¿Se dará cuenta? Espero que no" pensaba mientras me cambiaba de hombro la mochila que pesaba más que yo y subía una de las cuestas que me acercaba al General Castaños, colegio público y una de las cunas del gentucismo algecireño.
Uno de mis divagaciones favoritas durante esas repetitivas caminatas de mediados de los ochenta era pensar donde estaría en el año 2000, contaba una y otra vez para calcular exactamente cuantos años tendría "...25, no 26, no estoy seguro" y sobre todo imaginaba mi exitosa vida, con casa propia, con un coche chulo, por supuesto sin novia y con algún trabajo que no sabía cual iba a ser pero sabía que mis padres iban a estar contentísimos.
Pasó el 2000, llegó el siglo XXI, el 2002, el 3, el 4 y el primer día de mi cuarta década y como suele pasar, la realidad de un adulto dista mucho de los sueños de un pequeñajo. A mis 31 años sigo sin cochazo (eso creo que es incluso bueno para mi salud), no solo no tengo casa propia sino que vivo en una jaula de grillos y cuando le digo a mi padre a que me dedico no sabe si reírse de mi o confesarme la lástima que le doy.
No estoy triste, no me siento fracasado, aún sigo pensando que el niño no se equivocó en sus sueños, (prefiero pensar que solo se equivocó en el año, jeje) aun sigo conservando toda la ilusión del pequeñajo de mediados de los ochenta.
De Bristol no esperéis ninguna buena nueva, en estas ultimas siete semanas he intentado a partes iguales encontrar gente y trabajo interesantes pero en ambos me he quedado en el intento. Cuando llegue puse cartelitos en ambientes universitarios para encontrar gente con la que hacer intercambio de idiomas pero solo me contestaron un nota de origen pakistaní y un militar geólogo, son majetes, personajes curiosos pero sigo sin tener amigos q no hablen español.
El resto de mi vida social, podríais haceros una idea si os digo que la semana pasada lo más interesante que me pasó es q me comí una mandarina q sabia a melocotón.
Mis amigos María y José se fueron un mes a Tailandia, José, el cubano, se va mañana a Cuba, son las tres personas con las q tenia un contacto cotidiano.
He salido varias veces de fiesta y en los pubs me siento como pez en el agua (solo que el pez es de mar y el agua dulce); ir al Jobcenter se ha convertido en mi acto social cotidiano y el ingles q me atiende cada día en lo mas parecido a un amigo (al menos es el único q se sabe mi nombre), al principio era divertido ver la cara del tipo al llegar con las ofertas de empleo para laboratorios de genética, micro, análisis clínicos y entre medias ofertas de recoge-vasos, limpiador o almacenero.
En cuanto a mi situación económica ...intenté vender un boli que me encontré por la calle, eso lo dice todo.
Termino mi carta después de haber bebido muchos vinos con mi amigos cordobeses, los chilenos y el cubano q paso a despedirse y después de haber mantenido en secreto mi cumpleaños; La cuarta ya no me suena bien.
A los que os habéis acordaos de tan insignificante fecha, GRACIAS POR HACERME FELIZ POR UNOS MINUTOS, SOIS LOS MEJORES!!!
A los que no, gracias por estar cuando os necesito, yo hago lo mismo.
Saludos desde la cuarta.
Besos desde Bristol.
Recuerdo cuando era un pequeñajo q iba al colegio, con mi mochilón lleno de libros, camino del General Castaños, colegio público y una de las cunas del gentucismo algecireño. Durante ese camino repetitivo que hacía cuatro veces al día pensaba en muchas cosas: que no había hecho los deberes, que el castigo que me había mandado Doña María de copiar cien veces "Mañana traeré hecho los deberes y no me portaré mal en clase" sólo la había copiado 85, "¿Se dará cuenta? Espero que no" pensaba mientras me cambiaba de hombro la mochila que pesaba más que yo y subía una de las cuestas que me acercaba al General Castaños, colegio público y una de las cunas del gentucismo algecireño.
Uno de mis divagaciones favoritas durante esas repetitivas caminatas de mediados de los ochenta era pensar donde estaría en el año 2000, contaba una y otra vez para calcular exactamente cuantos años tendría "...25, no 26, no estoy seguro" y sobre todo imaginaba mi exitosa vida, con casa propia, con un coche chulo, por supuesto sin novia y con algún trabajo que no sabía cual iba a ser pero sabía que mis padres iban a estar contentísimos.
Pasó el 2000, llegó el siglo XXI, el 2002, el 3, el 4 y el primer día de mi cuarta década y como suele pasar, la realidad de un adulto dista mucho de los sueños de un pequeñajo. A mis 31 años sigo sin cochazo (eso creo que es incluso bueno para mi salud), no solo no tengo casa propia sino que vivo en una jaula de grillos y cuando le digo a mi padre a que me dedico no sabe si reírse de mi o confesarme la lástima que le doy.
No estoy triste, no me siento fracasado, aún sigo pensando que el niño no se equivocó en sus sueños, (prefiero pensar que solo se equivocó en el año, jeje) aun sigo conservando toda la ilusión del pequeñajo de mediados de los ochenta.
De Bristol no esperéis ninguna buena nueva, en estas ultimas siete semanas he intentado a partes iguales encontrar gente y trabajo interesantes pero en ambos me he quedado en el intento. Cuando llegue puse cartelitos en ambientes universitarios para encontrar gente con la que hacer intercambio de idiomas pero solo me contestaron un nota de origen pakistaní y un militar geólogo, son majetes, personajes curiosos pero sigo sin tener amigos q no hablen español.
El resto de mi vida social, podríais haceros una idea si os digo que la semana pasada lo más interesante que me pasó es q me comí una mandarina q sabia a melocotón.
Mis amigos María y José se fueron un mes a Tailandia, José, el cubano, se va mañana a Cuba, son las tres personas con las q tenia un contacto cotidiano.
He salido varias veces de fiesta y en los pubs me siento como pez en el agua (solo que el pez es de mar y el agua dulce); ir al Jobcenter se ha convertido en mi acto social cotidiano y el ingles q me atiende cada día en lo mas parecido a un amigo (al menos es el único q se sabe mi nombre), al principio era divertido ver la cara del tipo al llegar con las ofertas de empleo para laboratorios de genética, micro, análisis clínicos y entre medias ofertas de recoge-vasos, limpiador o almacenero.
En cuanto a mi situación económica ...intenté vender un boli que me encontré por la calle, eso lo dice todo.
Termino mi carta después de haber bebido muchos vinos con mi amigos cordobeses, los chilenos y el cubano q paso a despedirse y después de haber mantenido en secreto mi cumpleaños; La cuarta ya no me suena bien.
A los que os habéis acordaos de tan insignificante fecha, GRACIAS POR HACERME FELIZ POR UNOS MINUTOS, SOIS LOS MEJORES!!!
A los que no, gracias por estar cuando os necesito, yo hago lo mismo.
Saludos desde la cuarta.
Besos desde Bristol.
0 comentarios