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Memoria escrita

ARGO.

Sábado, Mayo 29, 2004

Hola amigos, amiguetes y conocidos varios.

He conocido a un cubano que dice que Inglaterra es el mejor país del mundo, es cuestión de gustos. “El país de las oportunidades” es en mi opinión el título que se merece el Reino Unido. Oportunidades que prácticamente no me ha dado tiempo a aprovechar ya que en el aniversario de mi tercera semana he comprado el billete de vuelta a España.

Primero os cuento como me han ido estas tres semanas en Bristol. En el primer capítulo de este diario abierto al público os conté que iba a trabajar en un restaurante llamado Las Tapas, bueno pues La Tasca, que es así como se llama, ha sido mi lugar de trabajo durante todo este tiempo. He trabajado como cocinero por 4,5 libras la hora (el mínimo permitido, que nadie diga que está bien), mi trabajo consistía básicamente en hacer gambas al pil pil, langostinos a la plancha, y un no muy largo etcétera que completaba la carta de ese McDonals con fachada hispana.

Del trabajo no hay mucho que contar, cuatro días a la semana con compañeros ingleses, españoles y un polaco que habla como terminator. En la cocina…buen ambiente y mal olor.

Cinco días después mía llegó mi amiga María, gracias a ella estoy en Bristol porque fue quién me presentó al campeón que me acoge aquí. Así que hemos sido dos ocupas en su casa…eso le pasa por juntarse con gente de Algeciras, jeje.

Ya había encontrado habitación propia, la tenía apalabrada por 70 libras semanales, unos 105 euros, en teoría me mudaba este fin de semana pero ya no.

Trabajo útil, pues el biólogo lo tiene difícil allá donde vaya, es nuestro sino. Pero la impresión que da Inglaterra es que en el país de las oportunidades también los biólogos tenemos nuestra parcelita. No me ha dado tiempo a más.

ARGO.

Si buscáis en Internet la palabra ARGO veréis muchas definiciones: personajes mitológicos, perro de personaje mitológico, barco fabricado por personaje mitológico. La definición que a mi más me gusta es la de “proyecto de movilidad dentro del espacio europeo”, que traducido resulta que el mito de volver a Italia se ha hecho realidad.

Todo comenzó con una petición de beca que envié hace tiempo, una de las muchas semillas que diseminé en Internet durante todo el tiempo que estuve en Sevilla. Pues resulta que hace diez días me comunicaron que estaba seleccionado, hace tres me confirmaron que lo había conseguido y un día después que NO estaba seleccionado (pero solo porque son unos cachondos y les gusta provocar infartos a los pobres aspirantes). Pues eso, que después de poner a cada aurícula y cada ventrículo en su sitio otra vez, llamé a la Universidad de Salamanca, que es la que se encarga de esta beca y me confirmaron que había sido un error y que me iba a Italia en dos semanas.

El resultado es que me voy seis meses a Marina di Ravenna, un pueblecito costero y turístico a mitad de camino entre Venecia y Florencia y rodeado de zonas naturales protegidas, suena bien. Del trabajo aun no se mucho, sólo sé que es en un centro de investigación que pertenece a una gran empresa y que mi tarea estará relacionada con la biorregeneración de zonas contaminadas, algo que en principio parece interesante. Me pagarán el avión y 500 euros al mes, pero lo importante es la experiencia que voy a conseguir, ese es el autentico premio de esta beca.

Así que a Bristol lo dejo con un “Hasta pronto”. Llegué escuchando a Robbie Williams y dejo una casa que ahora suena a Carnavales de Cádiz. Me voy de Bristol sin haber deshecho la maleta, sin haber comido fish&chips, sin haber conocido el temido clima y sin haber mejorado mi inglés. ¿Qué me llevo esta pequeña experiencia? Pues las ganas de volver, de al menos tener una oportunidad en la tierra de las oportunidades. Y sobre todo mucho agradecimiento a José, el jerezano que me acogió y que hizo de guía, de ángel de la guarda, de amigo.

Ah! Una última cosa, no se si recordáis que el año pasado en Viterbo, me dieron el nombre de Suan, e incluso tenía mi carnet del comedor con ese nombre. Vale, pues aquí la compañía telefónica me acaba de bautizar con el nombre de Junmma! En fin, sin comentarios.

Eso es todo, ya tengo ganas de llegar a España y ver a familia y amigos, que os hecho de menos. Y a los que no vea, pues hasta el mes que viene, volveré con la segunda temporada del diario italiano.

Besos.

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