Blogia
Memoria escrita

Bristol: Mi segundo primer mes.

Jueves, Octubre 28, 2004

Hola gente.



Saludos desde Bristol, la ciudad donde no debería estar aun...

...Pero a la que he llegado después de sufrir el naufragio del Argo y de pasar un verano decepcionante en Algeciras donde no fui capaz de salir del aburrimiento de la espera y del desanimo del fracaso y donde me gané a apelativo de hooligan a base de fines de semana que me sorprendieron hasta a mi.



Mi llegada a sido muy diferente a la primera cinco meses atrás, ya no estaba presente el miedo a una ciudad desconocida pero tampoco la ilusión de una elegida vida nueva. Además de aprender el idioma, el motivo que me trae aquí no es tanto el deseo de hacer kilómetros, conocer lugares, personas y formas de pensar diferentes a lo que ya conozco y ha pasado a ser algo mas mundano como la necesidad de salir de Algeciras y buscar una forma de ganarme la vida.



En cambio en otras cosas no han cambiado. Como la hospitalidad de mis amigos, que me acogieron otras dos semanas, sin ellos no habría sido posible comenzar, les debo todo porque sin ellos no habría hecho nada.



Buscar una habitación. Ese era el primer objetivo, parecía fácil, sólo tenía que ir a los escaparates de las tiendas de los indios y echar un vistazo a los numerosos papelitos que cuelgan de los escaparates ofreciendo habitaciones en casas compartidas, pues no era tan fácil como parecía, me llevó casi una semana visitar la primera habitación, era en una casa donde vivían varias inglesas, la casa apestaba y el desorden provocaba un impacto visual tal que repelía cualquier idea de alquilar la habitación, ni en mis primeros años granadinos había visto un piso tan apestoso.



Estuve una semana ahogándome entre anuncios que no daban fruto, la siguiente casa que me impactó era de un tipo que se iba por tres meses, el precio, al igual que la primera, rondaba las 60 mil antiguas pesetas, lo único bueno es que fui capaz de concertar una cita yo solo a través del teléfono sin la ayuda de mi amigo-protector José, (que ilusión ver que mi inglés va mejorando poco a poco). La inglesa que habría sido mi compañera parecía un personaje sacado de una secta adoradora de algún extraterrestre q vendrá a rescatarlos y de la comida vegetariana-macrobiótica y todo ello interpretado por alguna actriz de teatro de barrio con voz de Gracita Morales. Me daba miedo la forma de mirar fijamente y sin pestañear que tenía.



La situación empeoraba por momentos, José seguía ofreciéndome su casa el tiempo que fuera necesario pero yo no podía evitar sentirme un abusón, no quería seguir viviendo de su hospitalidad pero las habitaciones no aparecían.



Si no puedes alquilar habitaciones tendrás que alquilar algo diferente, parece lógico ¿no? José Escarante, cubano, 35 años, profesión: limpia ventanas, otras aficiones: las mujeres. Básicamente este fue mi socio en la búsqueda de un lugar donde vivir y ahora mi compañero de piso.

Juntos comenzamos a buscar casas de uno o dos dormitorios donde pudiéramos vivir los dos, creo que tardará mucho en olvidárseme el primer lugar que visitamos, una casa en semisótano, con el aspecto de casa abandonada ocupada por heroinómanos, rota, sucia y en el centro de uno de los peores barrios de Bristol. En ese momento habría roto a llorar si hubiese estado solo, pensaba que tenía que hacerme a la idea de vivir en un sitio en el que me sentiría como un preso, y mientras yo me hundía en el fangoso pensamiento de mi futuro próximo, el cubano flotaba en la felicidad, hablaba con el casero, con su novia, conmigo, optimista como nadie, levantaba los brazos y señalaba a diestra y siniestra donde hacer algunos arreglillos, como pintar las paredes, y del potencial de la casa.



"Yo no me monto en ese avión Anibal" creo que ahora comprendo a M.A., al menos si el avión estaba en las mismas condiciones que esa casa. Esa fue la frase que me vino a la cabeza cuando el cubano me preguntó que me parecía la casa, y que si la cogíamos ya porque se la iban a quitar de las manos.



Era sábado, sobre las once de la mañana, había tiempo para pensarlo un poco, mientras tanto podíamos comprar el periódico y echar un vistazo a los nuevos anuncios. Fue allí donde encontramos nuestra casa, con tres dormitorios y salón. Mi compi vio la casa y comenzó a hablar del potencial de la casa, del mejor lugar para poner sus pesas, del jardín que podíamos hacer y de un sin fin de cualidades. Yo necesité sacar a mis amigos de la cama, enseñarles la casa y oír su opinión para dar el paso.

Suponía un riesgo alquilar entre dos lo que iba a ser una casa para cuatro, teníamos que conseguir mucho dinero de forma inmediata y no se sabía si lo íbamos a recuperar. Fue así como en unas horas pasamos de buscar habitación a ofrecerlas, la casa fue una apuesta, un riesgo económico, un negocio; el beneficio: además de tener una casa, los huéspedes pagan doble, jejeje.



No tengo muy claro como sentirme, por un lado hemos conseguido una buena casa, tengo mi habitación a mitad de precio y hemos alquilado dos habitaciones a un precio normal en Bristol, por otro ahora vivo en una mentira continua con mis dos nuevos compañeros de piso ya que a ellos le hemos dicho que la casa vale mucho mas y que pagamos todos igual. Mis pseudos-remordimientos de conciencia se acentúan más porque son dos españoles que vienen en la misma situación que yo y que parecen muy majetes.



El trabajo no era mi prioridad en esta ocasión, a diferencia del mes de Mayo en el que por unas cosas u otras llegué casi con lo puesto. Me llegó sin buscarlo, ya que José, mi compañero de piso es también mi jefe, trabajo de limpia cristales aunque eso es lo que menos hago, la mayor parte del tiempo la paso cargando, descargando o moviendo las escaleras, no he llegado a subir a los 4 metros de la escalera mediana y no me hace falta subir a los 8 metros de la escalera grande para saber que ese no es mi trabajo, a partir de los dos metros me muevo como un camaleón, despacito y pensándomelo mucho, jejeje, me dan miedo las alturas!



Básicamente este es el resumen de mi vida en el último mes, un capítulo más de mi diario en abierto, una copia de seguridad ya que no me fio mucho de mi memoria y sobre todo un email a mis amigos con los que no quiero perder el contacto.

Escribidme canallas y dad señales de vida inteligente!



Besos

0 comentarios